Caminaré por las ascuas somnolientas de los sueños que van a surgir del aire en cada verso;
¡No! El salitre que me aflige, es denigrante y saber que la fragua que me arde la conciencia está en tu vientre incandescente ¡Uf!
Salir de la oscuridad y centrarse en el deseo de sentirnos en lo alto de la cumbre, arde en lo más certero donde amenizar las pupilas somnolientas del gachó que te gira la costilla al caminar. Subirá el azúcar de poniente cuando amaine la corriente y caminaremos por el fuego intermitente del fogón que nutre de pasión las tempestades, si, tú y yo. Subiremos juntos a las nubes cuando no quede tiempo en este mundo de mentes inertes y seremos las estelas del cometa que del horizonte clama como debe de ser su libertad! Siempre su libertad.
Hermoso poema como aquel que se resiste a obedecer , la libertad es su pasión.
ResponderEliminarBesos siempre.