Volví a nacer cuando perdí el dolor de tus silencios,
cuando descubrí en el placer de tus miradas lo que
siempre enmarcaban mis sueños…

"En lo Hondo"
Gustavo GP

viernes, 19 de noviembre de 2021

En las encías. Marea.

 Seré como una faca en la garganta

De un amor interrumpido

Mi voz es un pulmón tan renegrido
Como el agua de fregar
Me suena, en las encías, el destino
Como una seguiría con bozal
Eduardo, llévame a Cantocochino
Que no quiero ver el mar
Seré un trozo de luna
Podrido y resiliente
El dueño silencioso
De una lengua candente
Seré el cuerpo presente
Que se metió el futuro en el calzón
Que el aire en avenida
Por siempre emputecido
Me traiga, en las alforjas
Lo que pudo haber sido
Que el barrio desabrido
Se coma, en Berriozar, el corazón
Que quede de mí
Me estampo con el raudo calendario
A la espera de otra nube
No salen ni las cuentas del rosario
Si me da por no morir
La tromba llegará hasta la rodilla
La tarde que me empieces a llorar
Cuidado con Peter Pan, mi Campanilla
No lo tengas que velar
Seré la fosa errante
De un verso maloliente
Que no encontró el sentido
A no querer quererte
Que se bebió los ríos
Y que fue a desembocar en tu rincón
Quizá, el poema en celo
Que se jugó los dientes
Te muerda como nunca
Ladrando como siempre
Y vuelva del hastío
Quemando su navío en el sillón
Seré la desvergüenza de un tal Judas
Que treinta veces te niegue y luego más
Que se metió una vela tan cruda
Que no la puede tragar
Buscaba en las alturas, pala y pico
Buscaba la ballena de Jonás
Me fui a desenterrar a Federico
Para nunca regresar
Seré un trozo de luna
Podrido y resiliente
El dueño silencioso
De una lengua candente
Seré el cuerpo presente
Que se metió el futuro en el calzón
Que el aire en avenida
Por siempre emputecido
Me traiga, en las alforjas
Lo que pudo haber sido
Que el barrio desabrido
Se coma, en Berriozar, el corazón
Que quede de mí


Kutxi Romero.
Marea.
Letra de la canción En Las Encías
Álbum El Azogue.

lunes, 8 de noviembre de 2021

Concesiones I

 Tengo, un mundo que lidiar de aquí pa' dentro.

Un suspiro que limita el porvenir;

De los infiernos el sustrato de vivir me reconforta un solo momento.

Justo cuando apareció la luz que ilumina tu mirada a despejar el dolor que me acompaña. -Ay! Tanto tiempo sin saberlo y ahí estaba!-Marchitando el corazón.

Momentos quedan que reclamar a la inconsciencia por labriegos sudores de hierro pelado a mansalva con nocturnidad y alevosía, pergeñado el devaneo con la suave y dulce rutina, de la poca complacencia.

Tensó el alma una cuerda de mimbre que sujeta un corazón, que se dobla pero que no ceja de pensar en dos. Sin partirse.




Y nada tiene que ver con el recelo. No les de por malpensar. No hay desamor mis palabras, sólo que no sé si podré llenar tanta expectativa.

Nada hay en lo que escribo que no venga de dentro, de lo hondo.

Mi vida es feliz sólo y únicamente porque lo desean cuatro almas (tres y un cuarto) que me alzan la mirada y me invitan a vivir.


domingo, 7 de noviembre de 2021

Mi pequeña luz

 Siempre fue la luz, el fuego.


Tus ojos me miran, quizá, pensé;

Y el torrente de fuego inundó un corazón oxidado en desamor, escaso de calor.

Una maraña de sentimientos aclamando libertad le invaden, miles de conciencias hambrientas de soledad se agitan, luchan, guerrean, insisten. Insisten, guerrean y luchan por doblegar la banalidad de su ingenuidad.

No hay piedad. Ni sumisión. Es la vida.

Esos ojos negros. Llenos de luz. 

Esa boca de fresa, y ese corazón de fresón.

Me dan la vida.




Ya no me acuerdo de escribir, tengo la pluma seca.
He cerrado mis redes sociales. Todas excepto ésta sin saber por qué.  Y el cerebro oxidado me grita perdido y olvidado que levante alas. (Motivos a parte)
Hoy, de vacaciones en la antigua Gades,  o Gadir, he visto esa luz. Mi pequeña luz.

Para Aritz, la luz de mi vida.