Tartessos
Brilló junto a las aguas del occidente
un reino entre la historia y la leyenda,
cuya riqueza el mar aún nos encomienda
como un eco dorado y persistente.
De plata y cobre fue su sol naciente,
de puertos y de pactos su vivienda;
ninguna crónica completa nos lo enmienda,
ni aclara su final definitivamente.
Mercaderes llegaron de lejanas
costas donde nacía la aurora antigua,
buscando sus metales y su paz.
Y aunque el tiempo borró muchas ventanas,
permanece su sombra, fiel testigo,
en el primer capítulo del haz.

Soneto lleno de melancolía, un cuidado vocabulario.
ResponderEliminarSorprende tu forma de escribir.