Invocando a la Memoria
Memoria, antigua voz de nuestra tierra,
que habitas en la piedra y en el río,
guíame por el largo señorío
de paz, de fe, de gloria y de la guerra.
que habitas en la piedra y en el río,
guíame por el largo señorío
de paz, de fe, de gloria y de la guerra.
Desde el primer hogar junto a la sierra
hasta el confín del mar y su albedrío,
conservas el fulgor y el desvarío
de cuanto el tiempo gana o cuanto entierra.
Haz que mi canto cruce las edades,
y nombre a los que fueron luz y herida,
sin odio ciego ni parcial favor.
Que broten del silencio las verdades,
y halle en su propia historia nuestra vida
motivos para el juicio y el honor.
Me parecen letras muy profundas y de mucha sensibilidad.
ResponderEliminarSe respira lo hermoso. Belleza extrema.
Felicidades.
Gracias María. Besos siempre
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