Tartessos
Brilló junto a las aguas del occidente
un reino entre la historia y la leyenda,
cuya riqueza el mar aún nos encomienda
como un eco dorado y persistente.
De plata y cobre fue su sol naciente,
de puertos y de pactos su vivienda;
ninguna crónica completa nos lo enmienda,
ni aclara su final definitivamente.
Mercaderes llegaron de lejanas
costas donde nacía la aurora antigua,
buscando sus metales y su paz.
Y aunque el tiempo borró muchas ventanas,
permanece su sombra, fiel testigo,
en el primer capítulo del haz.

Soneto lleno de melancolía, un cuidado vocabulario.
ResponderEliminarSorprende tu forma de escribir.
Gracias María. He estado leyendo mucho jajaja y fijándome en los grandes. Me gustaría hacer una cronología de España en sonetos. A ver qué sale.
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