Volví a nacer cuando perdí el dolor de tus silencios,
cuando descubrí en el placer de tus miradas lo que
siempre enmarcaban mis sueños…

"En lo Hondo"
Gustavo GP

jueves, 23 de julio de 2026

El amanecer de los elfos

 Antes del hierro y la ceniza,

antes del grito del guerrero,
cuando la tierra aún soñaba
bajo un cielo joven y entero,

nacieron entre las raíces
de un bosque antiguo y profundo
los hijos de la luz primera,
los caminantes del mundo.

Sus ojos guardaban la luna,
sus voces tenían el río,
sus manos curaban heridas
del árbol, del ave y del frío.

No conocían la mentira,
ni el peso de la avaricia,
porque bebían de las fuentes
donde dormía la justicia.

Los llamaron los primeros,
los hijos del alba dorada,
porque allí donde pisaban
la sombra quedaba olvidada.

Pero incluso la luz más pura
puede conocer la tristeza,
pues todo reino nacido
lleva escondida una tormenta.

Y cuentan los viejos cantos
que una noche sin estrellas,
algo oscuro despertó
más allá de las fronteras.

Una voz bajo la montaña, 
un susurro entre la niebla,
un antiguo enemigo
que esperaba tras las piedras.

Y los elfos comprendieron
mirando al cielo infinito:

que hasta los mundos eternos
pueden perder lo que han querido.

Porque toda gran historia,
aunque nazca de la luz,
necesita una sombra cerca
para revelar su virtud.