La conquista romana
Llegaron las legiones desde el mar,
cubiertas de disciplina y de acero;
cada campamento era un sendero
por donde Roma quiso perdurar.
Hubo pueblos que optaron por pactar,
otros lucharon con ardor sincero;
mas terminó imponiéndose el imperio
que hacía de la ley su estandarte singular.
Calzadas, puentes, foros y ciudades
fueron tejiendo una red duradera
sobre montes, llanuras y ribera.
Y así nacieron nuevas realidades:
una Hispania cada vez más entera
bajo el signo de Roma y sus edades.

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