Volví a nacer cuando perdí el dolor de tus silencios,
cuando descubrí en el placer de tus miradas lo que
siempre enmarcaban mis sueños…

"En lo Hondo"
Gustavo GP

jueves, 15 de agosto de 2013

Temblor

Mi espíritu no había conocido ninguna emociòn tan honda y dura hasta ese momento. 
La impresión sentida nunca se borró.
Recuerdos como imágenes de un mal sueño, del que quisiera poder despertar.
Padecimiento, contrariedades, lamentos sin fin.
Ebrio, suspiro y tiemblo.










Sin ser pesado, dedicado a la figura de mi padre. Espíritu Imperecedero.

lunes, 12 de agosto de 2013

La Tormenta





 


Amanece, en la calle todo es gris,
Y suena en mi cajón,
El crepitar de un turbio abadejo,
El latido de un acorralado corazón.

Boom, boom, boom!

Es la lluvia que,
Alborotada,
Brota en mi interior y
Los rayos inundan
Con su luz el dolor de mi razón.

La tormenta.

Sin piedad entra
En mi angosta habitación,
Infundiendo con su tronío
El terror del desencanto.

Cómo infunde miedo el sonido de un tumulto.
Cómo quiera el tiempo escurrir su bulto,
Olvidando los sentimientos,
Inundando los recovecos
De un espíritu imperecedero.

Que rebusca entre las gotas
Acabada la tormenta,
Los escombros de una ácida lluvia,
Que endulce mi sabor.

Que enjuague mi sinsabor (a Ti).

El sol sale por el horizonte
Acorralando a las nubes,
Que sin duda irreverentes
Se confunden con la luna.
Que en la negra noche
Traen sus sombras,
Empecinadas en darme
Con sus grises pensamientos
Otra noche
De amargura.
En la que no poder pudiera
Tenerte aunque solo fuera en sueños.

.
(Por no tenerte delante).

domingo, 11 de agosto de 2013

Frases Perdidas

 Con el permiso de Marisa y para ella,
 ya que el 99,9% de las palabras son suyas.







Curioso vivir en tu ciudad y nunca verte.
Metí la sonrisa entre las llamas
de tantos ojos azules queriendo calentarme
el corazón
que me volví adicta a los inviernos
y empecé
a odiar el frío interno de los veranos,
cuando por fin pude verte.

No siempre tienen algo que ver
las copas rotas
para unos labios heridos.
Verdad?

Tú qué vas a entender
si no te han disparado
be(r)sos a bocajarro!

Qué sabes de la vida de puños cerrados.

Se respira aún más poesía
con la bonita de Marisa por aquí,
y cómo me alegro de eso.

Atrapados en el estribillo
de una canción
que no sabíamos cómo bailar.

De tu canción de las babas del mar
Y del relámpago en vena.
Desayunos para mañanas sin prisa
Café con croissant?

(y el café bien cargado, que aún hay sueño).

Mirando la espuma del mar,
Observando a los peces bailar
La rumba de los enamorados.

No comprendes,
ni entiendes el porqué
de lo que fui.
Porque contigo hoy vuelvo a huir.

"Ojalá supiera hablarte del mar
en lugar de usarte
como chaleco salvavidas".

Es La Soledad

Qué sabes, qué dices
de la soledad,
Esa que atrapa
los buenos recuerdos.
Que dices que sientes
en la soledad,

Donde viven siempre
Todos nuestros sueños.
Hoy has vuelto a ver
La luz de un sol desnudo,
Que viene a contar que
Aún no te has dormido.
Y no desluces ni un
Solo momento,
Cuando al volver
Nos llenas con tu aliento.
Qué quieres saber
De mi soledad,
trae buenos recuerdos.
Si no te han abandonado (Esos recuerdos)
Vente a echar un trago,
Te espero, en el bar de siempre.
No sabes que dices
De la soledad, esa que se siente
Que nos deja volar.
Esa es nuestra soledad,
La que siempre nos hace soñar.

viernes, 9 de agosto de 2013

Evadirse




 




Cuando me pongo a escribir me doy cuenta que es la mejor manera  (no tengo otra) que se me ocurre para no tener que pagar psicólogos. Es la forma de escupir sentimientos y recuerdos aunque  hay veces que  te llegan a salpicar si no intentas (o no puedes) apartarte. Sin duda, la mejor forma de evadirse cuando se necesita ese momento de paz que solo las letras pueden darte.
Esos besos que nunca fuimos capaces de darnos, esas caricias que arañaban el corazón con el odio, anegando la pasión. Las palabras que unen mi sino contigo (vosotros) y conmigo son las que dicta mi inconsciencia perdida mojada en ron y miel. Largas noches de tinta y papel de estraza arrugado y encogido como la fruta escarchada que hacen que en  mi soledad  salgan a la luz unos versos desencadenados donde se plasman mis sueños, mis temores mis pasiones y mis odios, donde la mejor forma que tengo de pasar el mal humor es aferrándome a mi locura, garabateando sinsentidos en un papel.
Nunca sabría decir que si en los momentos tristes saliera una buena canción, si sería capaz de ser buen compositor, pero lo que si se seguro es destrozar versos.

domingo, 4 de agosto de 2013

Recuerdo






Recuerdo las sonrisas silenciosas cuando contemplaban como me estrellaba con tu boca y esa húmeda sensación aún hoy hace brotar lágrimas de mis ojos.
Recuerdo que la sangre que riega mi pobre corazón oxidado se enaltece, bulle y palpita en el regalo de mis dulces memorias.
Recuerdo que al plasmar estos versos escanciados del dolor inusitado de mi quebranto, van dejando con el chorro de negra tinta, indeleble impresión en mi alma.
Recuerdo una noche de brillante luna  cuando al mirarte comprendí que no te tendría por siempre y tú lo sabias, sabías que aun robando mi vida no podría mantenerte a mi lado para toda la eternidad.
Recuerdo que los sueños se desvanecen cuando llega el alba adormecida gritando y desvelando a la  mañana.
Recuerdo que sigo intentando que el sueño me despierte uniendo mi tripa con la tuya al igual que dice el Kutxi en su canción.
Recuerdo que los recuerdos se me olvidan y te desvaneces, otra vez, como siempre, desde la última vez, desde aquella vez, desde aquella curva.  

viernes, 2 de agosto de 2013

Nostalgia



Cuando miras hacia atrás hay veces que el tiempo te mira con sorna, y deja colmado de serrín  el dolor de los besos robados.
Tartamudea jocoso el minutero de la vida, mientras rodeado del hielo de la senectud, intentas conseguir un pasajero rejuvenecimiento recordando todas las  cicatrices.
No recuerdas momentos tristes, los guardas en un cajón cerrado con llave en el trastero de la memoria. Volverán elocuentes los momentos de carcajadas cuando de adolescentes nunca tratábamos a la vida.
Risas déspotas ahora encuentras, ni comparadas con las antaño delicadas noches sin dormir por el susurro del jaleo juvenil.
Cuántos años pasarán para que vuelva, siquiera, la sombra del recuerdo de esa fugaz juventud.