Volví a nacer cuando perdí el dolor de tus silencios,
cuando descubrí en el placer de tus miradas lo que
siempre enmarcaban mis sueños…

"En lo Hondo"
Gustavo GP

lunes, 14 de septiembre de 2026

Colofón

 El manuscrito vuelve a las raíces

Ahora sí termina el manuscrito.

No la historia.

El manuscrito.

Porque las historias,
como las semillas,
no saben morir.

Durante siglos,
estas palabras permanecieron ocultas
bajo las raíces del árbol de los mil años.

Esperaron la lluvia.

Esperaron la noche.

Esperaron que alguien
volviera a encontrarlas.

Y alguien las encontró.

Las leyó.

Las llevó consigo
hasta el final.

Y al llegar a la última página
descubrió que no estaba leyendo
solamente la historia de un mundo perdido.

Estaba escuchando
la memoria de un mundo
que todavía quería ser recordado.

Por eso las primeras palabras
y las últimas
no son dos historias distintas.

Son el mismo camino.

El manuscrito comenzó
bajo las raíces de un árbol.

Y bajo esas mismas raíces
descansará de nuevo.

Porque todo cuanto nace
regresa algún día
al lugar donde comenzó.

Los árboles guardaron el primer amanecer.

La luna guardó su primera lágrima.

Los dragones guardaron el fuego.

Los reyes guardaron sus juramentos.

Los amantes guardaron sus nombres.

El tiempo guardó sus secretos.

Y el poeta guardó sus palabras.

Ahora esas palabras
han encontrado otro corazón.

Quizá el tuyo.

Y cuando cierres este libro,
no pienses que has llegado al final.

Piensa que acabas de recibir
algo que otros recibieron antes:

una historia que debía ser recordada.

Una canción que no debía morir.

Una pequeña luz
contra la oscuridad.

Porque llegará un día
en que alguien volverá a caminar
hasta aquel bosque.

Volverá a encontrar el árbol.

Apartará las raíces.

Y encontrará estas páginas.

Entonces las abrirá.

Y quizá, sin saber por qué,
leerá las mismas palabras
con las que comenzó todo.

Y comprenderá que el círculo
nunca estuvo hecho para cerrarse.

Solo para continuar.

Por eso, cuando llegue ese día,

que alguien vuelva a escuchar.

Que alguien vuelva a leer.

Que alguien vuelva a cantar.

Porque mientras exista una voz
capaz de pronunciar una historia,

el olvido no habrá vencido.

Y mientras exista alguien
capaz de recordar el alba,

la oscuridad jamás tendrá
la última palabra.


Aquí termina el manuscrito.

Aquí termina el libro.

Aquí comienza la leyenda.

Y mientras exista alguien que la cante,
el Reino de las Sombras de Cristal
jamás dejará de existir.






«Y si has llegado hasta aquí,
es porque la voz que debía despertar el alba
ya no pertenece al poeta.

Ahora te pertenece a ti.»







3 comentarios:

  1. Si, siempre que haya alguien que recuerde la memoria,
    Contar, cantar, narrar. Porque el mundo son raíces, árboles , montañas
    reyes, hadas, duendes.
    Debajo de la tierra en las raíces se guarda celosamente la memoria.
    Leyenda preciosísima.
    La de

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  2. La delicadeza de la tierra,su olor, su amor
    Me ha parecido estar justo ahí , respirando como el mundo

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