Volví a nacer cuando perdí el dolor de tus silencios,
cuando descubrí en el placer de tus miradas lo que
siempre enmarcaban mis sueños…

"En lo Hondo"
Gustavo GP

miércoles, 18 de marzo de 2026

Los Hijos del Velo-1

 



Capítulo I




La grieta que no debería existir



La noche era extraña. No había estrellas. No había luna. Solo oscuridad.

Ainé estaba de pie en el límite del bosque.

Sentía algo que nunca había sentido antes.

No era luz.

No era sombra.

Era… vacío.

El viento se detuvo.

El bosque quedó en silencio absoluto.

Incluso el Corazón del Bosque no respondía.

Eso nunca había ocurrido.

—Esto no está bien… —susurró.

De repente…

el aire se rasgó.

Literalmente.

Una grieta apareció en el cielo.

No como las del Velo.

Esta era distinta.

Negra.

Profunda.

Como si el mundo estuviera siendo abierto desde fuera.

Ainé sintió algo que la heló por dentro.

Miedo.

Pero no un miedo normal.

Un miedo antiguo.

Instintivo.

Como si su propia magia supiera que aquello no debería existir.

La grieta se abrió un poco más y algo la miró desde dentro.

No tenía forma.

No tenía ojos.

Pero estaba ahí.

Observando.

Esperando.


Ainé retrocedió un paso.


—¿Qué eres…?


Entonces la grieta susurró. Sin voz pero con una evidente presencia.

Y una palabra apareció en su mente:

“Regreso.”

En ese momento, Ainé comprendió algo terrible.

No era una invasión.

No era una guerra.

Era algo mucho peor.

Algo que venía a reclamar…lo que una vez fue suyo.

Y por primera vez desde la caída del Urco…la guardiana del equilibrio no sabía cómo luchar.




2 comentarios:

  1. Sigue el enigma.

    Niebla en el aeropuerto del Norte. Podría ser cálida como el abrazo de un amante

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