Sábado Santo
El 9 de abril de 1977, el Gobierno legalizó el Partido Comunista de España.
Clara lloró.
No por un romanticismo ideológico, sino por la desaparición del miedo cotidiano. Ya no habría que esconder octavillas bajo el abrigo.
En algunos cuarteles hubo indignación. En ciertos salones, silencio tenso.
Mateo comprendió que aquel era el momento más arriesgado del proceso. Si el Ejército reaccionaba, todo podría venirse abajo.
Pero no ocurrió nada fuera de algunos altercados puntuales.
El país avanzó un pasito más.
Así creo que se escribe la historia.
ResponderEliminarUn amanecer codiciado en mi tierra.