ACTO II EL PRECIO DE LA DEMOCRACIA (1977-1981)
Los números y el hambre
La democracia había llegado, pero la nevera seguía vaciándose.
A finales de 1977, la inflación rozaba cifras que parecían abstractas en los periódicos pero concretas en el mercado. El aceite subía. El pan subía. Los alquileres subían. Los salarios no siempre.
Mateo fue trasladado a una sección económica del ministerio. Ya no archivaba documentos inofensivos; ahora revisaba informes sobre déficit, balanza de pagos, conflictividad laboral.
Los números tenían un pulso inquietante.
Una tarde, en una reunión técnica, un subsecretario golpeó la mesa con el índice:
—Si no frenamos esto, la democracia durará lo que un invierno.
Mateo entendió que el peligro ya no vestía uniforme. Ahora llevaba traje y hablaba de inflación.
Me atrevo a hablar dé negocios.
ResponderEliminarLa tarde olorosa en la plaza del Adelantado rezuma gotas de
amor.