Final del Acto II
Mateo y Clara se abrazaron en una plaza casi vacía la mañana del 24 de febrero.
No celebraban.
Respiraban.
La transición había sido puesta a prueba con armas.
Y había sobrevivido.
Pero algo había cambiado para siempre: ya no se trataba solo de construir democracia.
Se trataba de defenderla y hacerla crecer.
La esperanza, la ilusión.
ResponderEliminarHay algo en horizonte que mece el alma