Volví a nacer cuando perdí el dolor de tus silencios,
cuando descubrí en el placer de tus miradas lo que
siempre enmarcaban mis sueños…

"En lo Hondo"
Gustavo GP

miércoles, 25 de febrero de 2026

LDDLCYEV-16-

 ACTO III — LA PRUEBA Y LA MADUREZ (1981–1982)



El juicio



El país necesitaba algo más que calma. Necesitaba justicia.

En 1982 comenzó el consejo de guerra contra los implicados en el golpe del 23-F. Entre ellos, el teniente coronel Antonio Tejero y el General Alfonso Armada, íntimo amigo del rey.

Mateo siguió el proceso con atención obsesiva. No por morbo, sino por convicción: el Estado debía demostrar que la ley era más fuerte que las pistolas.

Clara analizaba cada declaración con mirada jurídica.

—Lo importante no es la condena —dijo una noche—. Es que el juicio exista.

El proceso fue imperfecto. Las penas generaron debate. Algunos sectores las consideraron excesivas; otros, indulgentes.

Pero el mensaje fue inequívoco: la democracia no respondería con venganza, sino con procedimiento.

Andrés, que conocía personalmente a algunos de los acusados, vivió el juicio como una fractura íntima. No justificaba el golpe. Tampoco podía fingir que le era ajeno.

Entendió que su generación estaba siendo juzgada junto a los procesados.

Y aceptó el veredicto.


No hay comentarios:

Publicar un comentario