La soledad del centro
La Unión de Centro Democrático ya no era el pegamento del sistema.
Tras la dimisión de Adolfo Suárez y el breve mandato de Leopoldo Calvo-Sotelo, el partido comenzó a desintegrarse entre ambiciones personales y agotamiento político.
Mateo, que había simpatizado con ese proyecto moderado, sintió una mezcla de tristeza y alivio.
—Quizá el centro fue solo un puente —dijo Clara.
—O un dique —respondió él—. Contuvo lo peor hasta que pasó la tormenta.
Las elecciones se acercaban.
Y el país parecía dispuesto a cerrar una etapa.
Es complicado diría yo resolver situaciones adversas.
ResponderEliminarLa parra se mece debe ser el Alisios.