Volví a nacer cuando perdí el dolor de tus silencios,
cuando descubrí en el placer de tus miradas lo que
siempre enmarcaban mis sueños…

"En lo Hondo"
Gustavo GP

martes, 10 de febrero de 2026

La Ciudad Acostumbrada-8- El Aviso

 No fue una amenaza directa.

Fue una coincidencia repetida.

El mismo hombre en dos calles distintas. La misma mirada detenida un segundo más de lo necesario. Un saludo neutro que no pedía respuesta. Madrid sabía avisar sin levantar la voz.

Tomás lo notó primero en el trabajo. Un informe devuelto sin comentarios, salvo una marca mínima en el margen. No indicaba error, solo presencia. Al día siguiente, alguien mencionó su nombre en una conversación en la que no debía aparecer.

—Nada grave —le dijeron—. Simple rutina.

Elena sintió el aviso de otra manera. En el archivo, una caja cambiada de sitio. En casa, un objeto movido apenas unos centímetros. Nada faltaba. Nada estaba fuera de lugar. Precisamente por eso era inquietante.

—Saben que sabemos algo —dijo ella—. Pero aún no cuánto.

El aviso no exigía respuesta inmediata. Solo recordaba los límites. Era una forma elegante de vigilancia: dejar claro que el margen de maniobra se había reducido.

Madrid seguía funcionando. Los tranvías, los mercados, las oficinas. Todo en su sitio. Pero debajo de esa regularidad, la presión se hacía más densa, como el aire antes de una tormenta que nunca terminaba de estallar.


1 comentario:

  1. Cierto que tú relato no deja de ser inquietante, como los hombres que parecen tranquilos y transparentes pero no.

    Esperando por más.

    ResponderEliminar